La Federación Apostólica de Familias de Schoenstatt es una comunidad de matrimonios católicos que, inspirados por la espiritualidad de Schoenstatt y el carisma de su fundador, el padre José Kentenich, desean vivir plenamente su vocación matrimonial y familiar. Como discípulos de Cristo, buscamos crecer en la fe, fortalecer nuestra relación con Dios y ser testigos del Evangelio en la vida cotidiana, poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia y de la sociedad.
La Federación forma parte del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, fundado por el padre José Kentenich en 1914, y comparte su misión de contribuir a la renovación religiosa, moral y social del mundo.
Creemos que el matrimonio y la familia tienen una misión insustituible en la Iglesia y en la sociedad. Por ello, queremos formar familias que, desde la gracia del sacramento del matrimonio y la realidad de su vida cotidiana, sean testimonio del Evangelio y contribuyan a la renovación de la Iglesia y de la sociedad.
Nuestra espiritualidad tiene su centro en la Alianza de Amor con la Virgen María, a quien reconocemos como Madre y Educadora. Bajo su guía aprendemos a descubrir la presencia de Dios en la vida diaria: en el matrimonio, en la educación de los hijos, en el trabajo, en las alegrías y dificultades de cada día y en nuestras relaciones con los demás.
El Santuario de Schoenstatt ocupa un lugar central en nuestra vida espiritual. Es para nosotros un lugar de gracia, encuentro y envío, desde el que la Virgen María nos educa y nos impulsa a vivir nuestra misión en la familia, en la Iglesia y en la sociedad.
La Federación se caracteriza por un estilo propio que une libertad, responsabilidad y vida comunitaria. Los matrimonios recorremos juntos un camino de formación, crecimiento espiritual y compromiso apostólico, apoyándonos mutuamente para responder con fidelidad a la vocación a la que Dios nos llama.
¿Qué ofrece la Federación de Familias?
La Federación ofrece una comunidad donde los matrimonios encuentran apoyo mutuo, amistad y un camino compartido para fortalecer su vocación matrimonial y familiar a lo largo de toda la vida. A través de encuentros, retiros, formacióny vida de comunidad, cada familia encuentra ayuda para afrontar los desafíos del matrimonio, la educación de los hijos, la vida profesional y el compromiso cristiano en la sociedad.
La vida comunitaria constituye uno de los rasgos propios de la Federación. En ella compartimos la fe, la oración, la formación y el apostolado, creando vínculos estables que nos ayudan a crecer como matrimonios y como familias. Al mismo tiempo, cada matrimonio descubre su misión personal y familiar y aprende a ponerla al servicio de los demás allí donde Dios le ha llamado. Pertenecer a la Federación significa formar parte de una comunidad de matrimonios que desean caminar juntos, crecer juntos y servir juntos a la Iglesia y a la sociedad.
La Federación acompaña a los matrimonios en todas las etapas de su vida, convencida de que la vocación matrimoniales un camino de santidad que se vive día a día, en medio de las alegrías y desafíos propios de cada familia. Además, impulsa a cada matrimonio a asumir un compromiso personal con su crecimiento humano y espiritual, convencida de que la renovación de la Iglesia y de la sociedad comienza por la renovación de cada persona y de cada familia.
¿A quién va dirigida?
La Federación está abierta a matrimonios católicos que desean profundizar en su vocación matrimonial y familiar, crecer en su vida espiritual y comprometerse activamente en la misión de la Iglesia. No es necesario tener una formación previa especial, sino el deseo sincero de recorrer un camino de crecimiento personal, matrimonial y apostólico junto a otros matrimonios.



